33 años después, conspiraciones, misterios y «monstruos» en Chernóbil

RUSIA, Moscú.- Uno de los peores desastres de centrales nucleares registrados en la historia ocurrió en Ivankiv Raion, al norte de la región de Kiev, Ucrania, en la ciudad de Pripyat, en lo que en ese momento era la República Socialista Ucraniana de la Unión Soviética, cerca de la frontera con Bielorrusia. Fue aquí donde el 26 de abril de 1986, hace 33 años, se produjo un accidente nuclear catastrófico en la central de Chernóbil, que se cobraría la vida de 31 personas –muchas más en años posteriores–, enviaría material radiactivo a toda la URSS occidental y Europa, despejaría la región de sus habitantes, afectaría a casi siete millones de personas y causaría problemas ambientales y de salud que aún hoy repercuten en la zona.

Sin embargo, entre todo el sufrimiento humano la región también se ha convertido en el punto de partida de una serie de misterios extraños: conspiraciones salvajes, fantasmas, monstruos mutantes, ovnis y otros. En primer lugar, ¿ha oído la teoría que dice que todo esto fue un encubrimiento de algo más grande? Esta es la conclusión a la que llegó el artista y documentalista ucraniano Fodor Alexandrovich, mientras escarbaba entre las ruinas en busca de respuestas. Después de estudiar los sucesos y la zona, comentó a la prensa occidental que todo el incidente fue orquestado con el propósito de desviar la atención del fracaso de un sistema de armas nucleares, que explotó sorpresivamente.

Convencido de su teoría, Alexandrovich supervisó un documental sobre el tema, llamado «El Pájaro Carpintero Ruso» y, según el equipo, sufrió numerosos percances misteriosos, como disparos de un francotirador durante la filmación. ¿Algunas figuras turbias en el gobierno comunista causaron uno de los mayores desastres nucleares que la humanidad ha visto solo porque querían cubrir sus errores? Como muchas otras buenas teorías de conspiración, las respuestas siguen siendo complejas y evasivas.

El gobierno ruso también ha sido acusado de desatar rumores sobre una enfermedad no identificada que ha llegado a llamarse «VIH de Chernóbil», que se transmite entre aquellos que han estado muy cerca de la zona del desastre. Además, hay muchos informes de criaturas mutantes que se dice merodean por estos terrenos baldíos irradiados. Tiene sentido que tales rumores surjan, ya que el público tiende a equiparar los altos niveles de radiación con mutaciones extrañas, el «pan y la mantequilla» de muchos relatos y películas de ciencia ficción.

Algunas de las mutaciones muy reales que se han documentado y presenciado en Chernóbil son defectos de nacimiento dramáticos y horribles en algunos animales, cuyos cadáveres se exhiben en el Museo Nacional de Chernóbil de Ucrania, pero ¿qué ocurre con las aberraciones aún más pronunciadas? ¿Hay monstruos mutantes? De vez en cuando hay informes esporádicos de animales salvajes de gran tamaño que vagan por estas tierras, así como «peces monstruos» en las profundidades de mares, lagos y ríos.

Son notables los documentos de capturas de «peces raros», que, según se dice, superan con creces el tamaño normal de su especie. El fenómeno alcanzó fama mundial cuando el británico Jeremy Wade, estrella del popular programa de televisión «Animal Planet River Monsters«, viajó con sofisticados equipos para atrapar a uno de los monstruosos «peces gato» en los canales de enfriamiento del reactor de Chernobyl. ¿Lo encontró? «Sí encontré algo muy grande, pero los rusos no me dejaron llevarlo conmigo», declaró Wade, a su regreso a Londres.