Caos en la frontera, huyen «a pie» más de mil cubanos de centro de detención

ESTADOS UNIDOS, El Paso.- Al menos 1.300 inmigrantes, en su mayoría cubanos, salieron corriendo de un centro de detención en la frontera sur de México en el mayor escape masivo de la historia, una nueva señal de cómo el aumento del arribo de «ilegales» ha puesto al límite los recursos del país. El Instituto Nacional de Migración mexicano dijo a última hora que 700 de los cubanos regresaron voluntariamente a la ciudad fronteriza de Tapachula, en el estado de Chiapas, pero que 600 no han vuelto ni han podido ser ubicados en pueblos cercanos.

El diario mexicano Reforma informó que haitianos y centroamericanos también se encontraban entre los que huyeron del centro, que ha estado repleto en las dos últimas dos semanas. El Instituto declaró que los agentes dentro no estaban armados y que no hubo confrontación, pero la policía federal con escudos antidisturbios y palos entró en el recinto para controlar la situación, mientras una multitud de cubanos furiosos se reunía afuera, denunciando el hacinamiento y las condiciones insalubres. «Aquí estamos peor que en Cuba, no nos dan de comer y dormimos en el piso», dijo uno.

Cubanos, huyendo del centro de detención.

La fuga fue vergonzosa para el gobierno, ya que el mismo día el principal funcionario de derechos humanos de México recorrió las instalaciones para comprobar las condiciones. El gobierno mexicano ha devuelto 15.000 migrantes en los últimos 30 días, en medio de la presión del presidente estadounidense, Donald Trump , para detener el flujo de personas hacia el norte. El miércoles, Trump reiteró las amenazas de cerrar la frontera de EEUU si México no bloquea «una nueva caravana de migrantes».

Los migrantes que se desplazan a través de México provienen de Guatemala, Honduras , El Salvador y ahora también de Cuba. «El número sin precedentes de inmigrantes ilegales que llega a la frontera ha llevado a elevar la situación de crisis a amenaza», dijo un vocero del gobierno estadounidense. Un vocero de la Casa Blanca reiteró: «Estados Unidos ha sido una historia de éxito indiscutible en materia de inmigración. Aquí emigra más gente que a cualquier otro país del mundo. Históricamente, también ha recibido a más refugiados que ninguna otra nación, procedentes de unos 60 países; pero el país ya no puede recibir más gente».

La administración Trump está preocupada, según dice, de las amenazas a la seguridad nacional, el crimen, la enfermedad y por el terrorismo. Así como también, le preocupa la creciente carga económica de la migración ilegal. Hasta ahora, el Presidente cambió el equipo de liderazgo de Seguridad Nacional y declaró una crisis en la frontera. El Departamento de Justicia continúa buscando maneras de cerrar los vacíos legales que las multitudes han utilizado para entrar en un sistema de «residencia ilegal».

Mientras más de un millón de personas permanecen ilegalmente en EEUU, a pesar de que hay una orden de deportación válida para abandonar el país, las llamadas «ciudades santuario» son imanes para pandillas transnacionales, según la Casa Blanca. México no da abasto para contener a miles y miles de «hambrientos» que llegan como un tsunami humano, miles que no quieren quedarse a vivir y trabajar en territorio mexicano, sino que buscan un solo objetivo: el sueño americano, en EEUU.