Expresidente peruano superó con éxito operación de corazón y recibirá arresto domiciliario

Lima, Perú-. Entre la vida, la muerte y la justicia se debatía este sábado la salud del expresidente peruano Pedro Pablo Kuczynski (PPK) –de 80 años– quien fue sometido a una intervención quirúrgica de corazón, que superó con éxito, para estabilizar su inestable ritmo cardíaco a causa de una dolencia que pudo haberle provocado muerte súbita. Entretanto, la justicia peruana ordenó arresto domiciliario mientras continúan las investigaciones por lavado de activos vinculado a la constructora brasileña Odebrecht.

El hermano del expresidente, Miguel Kuczynski, señaló que “PPK se encuentra bien, los médicos están contentos con el resultado de la operación. Apenas se está despertando de la anestesia y  aún no le hemos dicho que la Justicia peruana anuló los 36 meses de prisión preventiva que le había dictado la semana pasada a cambio de un arresto domiciliario por el mismo tiempo”.  Aunque también sostuvo que “sería mejor volver a la situación anterior (prisión preventiva) porque podía movilizarse por Lima». 

Por su parte, Alexandra Kuczynski –hija del exmandatario– agradeció brevemente a los jueces por la “compasión de no persistir en la posición de recluir a su padre en prisión”. Pedro Pablo Kuczynski había sufrido una descompensación mientras se encontraba detenido en un calabozo a la espera de que un juez decidiera si pasaba a prisión preventiva por 36 meses (3 años), por lo que tuvo que ser hospitalizado en una clínica de la capital peruana.

Por tanto, el exmandatario (2016-2018) regresó a la unidad de cuidados intensivos para ser sometido a una intervención quirúrgica que se extendió por casi dos horas luego de su delicado diagnóstico que, de acuerdo al informe médico de la clínica donde se encuentra hospitalizado, padecía una taquicardia ventricular esporádica con riesgo de descompensación ante situaciones de estrés que podían desencadenar en fibrilación ventricular y muerte súbita.

Debido a esta situación Kuczynski no llegó a entrar en prisión ya que la orden judicial salió cuando ya estaba hospitalizado, y la nueva decisión de los tribunales hará que a partir de ahora quede arrestado en su vivienda en Lima una vez que reciba el alta médica, indicó su hermano Miguel.

La Fiscalía investiga al expresidente presuntamente por ocultar pagos ilícitos de Odebrecht por intermedio de su consultora Westfield Capital, registrada en Estados Unidos, con la que facturó 782.000 dólares entre 2004 y 2007. Los delitos por los que se le investiga están ligados a la construcción de una carretera que une Brasil con Perú, así como otra obra de infraestructura para irrigar zonas desérticas del norte del país.