Sudán: Ejército y manifestantes negocian el poder para la transición (Fotos)

SUDÁN, Jartum-. Este domingo se conoció a través de agencias internacionales que los ciudadanos y el ejército de Sudán acordaron establecer una junta de transición compuesta por civiles y militares, luego de dos semanas de la destitución del presidente Omar al Bashir, abriendo una nueva etapa en el país africano. El país, de no menos de 40 millones de habitantes y cuyas reservas de petróleo se redujeron en tres cuartas partes desde la independencia de Sudán del Sur en 2011, se enfrenta a una grave escasez de divisas extranjeras.

Ahmed al Rabia, representante de los manifestantes que participó en las negociaciones con el cuerpo castrense, brindó detalles al respecto a los medios de comunicación. «Hemos acordado un consejo conjunto entre civiles y militares (…), ahora estamos en consultas para determinar qué porcentaje del consejo debería estar representado por civiles y cuál por los militares», precisó. Cabe recordar que desde el 6 de abril, los manifestantes están acampados delante del cuartel general del ejército en Jartum, en un movimiento iniciado el 19 de diciembre para denunciar la decisión de triplicar el precio del pan, la cual derivó en una protesta contra Omar al Bashir.

Posteriormente, el ejército prosiguió a destituir a Al Bashir. El 11 de abril, los manifestantes decidieron mantener su protesta para lograr el traspaso del poder a una autoridad civil. A su vez, reclaman que el presidente destituido y los principales responsables del régimen tengan un juicio con la finalidad de esclarecer todos los hechos de corrupción en el país. No obstante, aún hay miembros del Consejo Militar de Transición, que no quieren entregar el poder por completo.

Este consejo de facto, formado recientemente para garantizar la transición, está dirigido por el general Abdel Fatah al Burhan, este declaró que las acciones que tomaron contra el destituido presidente, no son un golpe de estado. Al mismo tiempo la Corte Penal Internacional (CPI), emitió órdenes de arresto contra el mandatario sudanés para que responda a acusaciones de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en la región occidental de Sudán.

Al Bashir, de 75 años, siempre ha rechazado estas acusaciones y el Consejo Militar de transición se niega a extraditar al jefe de Estado, quien se encuentra encarcelado en Jartum, y deja esta decisión al gobierno civil que se comprometió a instaurar en una fecha aún sin definir. Al Mahdi, jefe del partido Al Umma, fue expulsado del poder en 1989 por el golpe de Estado de Al Bashir, siendo así el último primer ministro democráticamente elegido hasta la fecha en este país pobre de África. Recientemente, acompañó la decisión del ejercito: «Lo que ha ocurrido en Sudán no es un golpe de Estado, sino una situación en la que las fuerzas armadas se pusieron de parte de las reivindicaciones populares», expresó.

Al mismo tiempo, el líder opositor advirtió que pese a los hechos, aquellos que simpatizan con Al Bashir pudieran intentar un golpe de estado contra el nuevo gobierno civil que asuma el poder próximamente. «Mi partido no se uniría al gobierno civil de transición (…) el régimen derrocado aún podría intentar dar un golpe de Estado», precisó. A pesar de los temores, se reportó que los manifestantes continuarán exigiendo el cese definitivo del régimen y lograr un nuevo gobierno civil.