“¡Idiotas imbéciles!”, exclama un presidente en medio del desorden

ESTADOS UNIDOS, Dallas.- A su llegada Estados Unidos, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo que los estudiantes que se manifiestan «contra el recorte de fondos para la educación son analfabetos». «Un 70 % de los jóvenes de 15 años en octavo grado, no sabe dividir. ¿Cuál es el futuro de ellos? Ninguno. Salen a las calles a protestar porque son militantes de la izquierda. Si les preguntan sobre la fórmula del agua, no saben, no saben nada. Son ¡idiotas imbéciles! que están siendo utilizados por la oposición», dijo el presidente.

Miles de brasileños protestaron esta semana contra los recortes en la educación, pero Bolsonaro insiste en que no ocurre tal recorte sino «un plan de contingencia» (es decir, algo que quizás exista pero de lo que todavía no hay certeza). «La educación está dejando mucho que desear en Brasil y hay que buscar una solución. La realidad es una herencia de los gobiernos anteriores, que nunca se interesaron en la educación de los brasileños».

Aparte de la problemática de la educación, las tensiones entre la familia Bolsonaro y el ala militar de la administración han aumentado en las últimas semanas, al punto que el presidente se vio obligado a celebrar un almuerzo público con sus militares en un intento por calmar los ánimos. Entre bastidores, el ala militar de la administración Bolsonaro está perdiendo terreno frente a ideólogos más extremos, incluyendo a los propios hijos del presidente.

Mientras el Congreso considera el plan de la administración de Bolsonaro para reorganizar los ministerios, es posible que los excomandantes militares que constituyen una gran parte del gabinete de Bolsonaro puedan perder influencia. Un desafío inmediato para el presidente es que sus tres hijos (Carlos, Eduardo y Flavio) se están sumando al «desorden» y las luchas internas de la administración.

Como describe el diario Financial Times, uno de los hijos, Carlos, sigue siendo el portavoz de facto de su padre, particularmente en las redes sociales, aunque su único cargo oficial es el de concejal municipal en el gobierno de la ciudad de Río de Janeiro. Hace dos semanas, Carlos publicó un video en la cuenta de Twitter del presidente criticando al vicepresidente. El presidente o uno de sus ayudantes retiró el video para no agravar los combates internos. Enfurecido, Carlos cambió la contraseña, bloqueando al presidente de su propia cuenta en las redes.

Eduardo es un diputado de la cámara baja que ha asumido extraoficialmente un papel clave en el asesoramiento de política exterior, eclipsando al ministro de Asuntos Exteriores. Flavio es un senador electo y es el principal partidario de su padre dentro de la legislatura, pero se enfrenta a un escándalo de corrupción en curso que implica el pago de sobornos a través de su chófer. Flavio también está involucrado en el escándalo familiar que vincula a los Bolsonaro con varios grupos paramilitares y milicianos.