Parejas LGBTI mexicanas pueden casarse en consulados

MÉXICO, Ciudad de México.- A partir de ahora, las parejas mexicanas sin distinción de género podrán contraer matrimonio en los consulados de México a nivel mundial, así lo informó este jueves la Secretaría de Relaciones Exteriores en el marco de la celebración del Día Internacional contra la Homofobia y Transfobia que –en esta oportunidad– ratifica la revocación de la homosexualidad en la lista de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS).  

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, dijo que la decisión también forma parte de la estrategia del gobierno en apoyo a los connacionales que se encuentran en el exterior y que desean constituir su unión legal.  El matrimonio se realizará a efectos del Código Civil, se llenará el acta de quienes lo deseen, mientras tengan ciudadanía mexicana, reconociendo que es una decisión de los contrayentes y no del Estado, explicó.

La Ciudad de México ha liderado en Latinoamérica políticas igualitarias, aunque los matrimonios entre homosexuales ya se han legalizado en varios estados de la república, esta vez, se extiende hasta sus sedes diplomáticas en todo el mundo.  Además, en los estados donde aún no se ha regulado ese derecho, las personas pueden emitir un amparo al Alto Tribunal y lograr casarse gracias a la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia.

La Secretaría de Relaciones Exteriores informó a través de un comunicado que el canciller Ebrard firmó el respectivo oficio que ordena efectuar las adecuaciones necesarias a los procedimientos consulares para que todas las personas mexicanas –sin distinción de sexo– puedan contraer matrimonio en las oficinas de su país en el resto de los continentes.

En este sentido, Ebrard manifestó que cada consulado mexicano “debe aplicar lo que disponen las normas, siempre en favor de los derechos de las personas y no en contra, porque no se vale la interpretación para restringir derechos por cuestiones de raza, religión, género o preferencia”, puntualizó. El matrimonio igualitario será una norma legal y un derecho de todas y todos, dijo.

Asimismo, resaltó que el Estado no puede invadir esa esfera “totalmente personal y libre”. “El matrimonio no puede ser regulado por el Estado de manera excluyente o preferencial, sino que es un derecho de cada persona; además, la identidad de los mexicanos en el siglo XXI debe ser de una sociedad abierta, igualitaria, libertaria y lo más equitativamente posible”, manifestó.