Se reducen las ganancias de Trump

ESTADOS UNIDOS, Nueva York-. El informe patrimonial de la Organización Trump dejó conclusiones respecto a las ganancias del presidente de los Estados Unidos. Dos de los bienes inmuebles más destacados que son propiedad de Donald Trump sufrieron, según el listado, una merma importante en sus números contables.

El campo de golf Trump National en Doral, Miami, muestra desde 2015 una fuerte caída en las ganancias. Los documentos oficiales indican que las ganancias se redujeron en la impactante cifra del 65 %. Este resort, probablemente el que mayores ingresos le reporta a Trump, se encuentra “gravemente por debajo del rendimiento”, según detallan medios de EEUU.

Desde allegados a la Organización, por el contrario, desmienten este análisis y el «vínculo negativo de la marca con el nombre del presidente» y aseguran que «se trata de uno de los mejores años de la historia de la propiedad». Trump había utilizado en 2016 la estrategia de impulsar la desvalorización de sus propiedades para conseguir una merma impositiva.

Por otro lado, el famoso edificio que el mandatario tiene en Nueva York, desde donde lanzó su campaña presidencial, tuvo pérdidas cercanas al 20 % en este último año. Este hecho representa una clara excepción al momento que vive el negocio inmobiliario en Manhattan, donde solo el 0,23 % de los hogares sufrieron pérdidas en sus ventas en los últimos dos años.

La buena noticia para el reporte ganancial del presidente la dio el Trump International Hotel de Washington. Este edificio habría recaudado cerca de cuarenta millones de dólares, favorecido por los gastos de los diplomáticos y los cabilderos que visitan la capital de los Estados Unidos por motivos laborales. La Organización creció, además, 26 % sus ganancias fruto de gobiernos extranjeros.

El Intransigente América había indicado días atrás que el informe de las ganancias de Trump de 2017 causó un gran escándalo, ya que se señalaba el pago de 250.000 dólares, informó Michael Cohen, entonces abogado del presidente. Luego, el defensor de Trump confesó que había pagado a una actriz porno para que no explicitara su vínculo con Trump.