Usos y beneficios del aceite de ricino para la belleza

PESTAÑAS En caso de tenerlas escasas, cortas o muy débiles, se puede aplicar una pequeña cantidad de aceite de ricino cada noche en sus raíces para mejorar su aspecto y estimular su crecimiento. No obstante, se trata de un óleo muy denso, por lo tanto, hay que tener mucho cuidado a la hora de aplicarlo, especialmente en una zona tan delicada como es la de los ojos.

CEJAS Esta es una parte esencial del rostro porque se destaca mucho. Tal como se indicó en una publicación anterior, hay diversos métodos para tener unas cejas hermosas, no obstante, a veces tan solo basta con aplicar aceite de ricino sobre ellas todas las noches para mantenerlas bonitas. Además, su efecto estimulante hace que los pelos crezcan más rápido y se vean bien tupidas.

CABELLO Así como se señala anteriormente, el aceite de ricino favorece el crecimiento del pelo. Esto se debe a que promueve una mejor circulación sanguínea que estimula los folículos capilares. Se puede usar tibio para dar masajes en el cuero cabelludo durante 5 minutos, pero se debe dejar actuar durante toda la noche para que tenga efecto y hay que repetir la práctica diariamente.

Asimismo, gracias a su contenido de omega 9 (ácido graso) ayuda a mantener el cabello saludable. También se puede usar agregando unas gotas al champú regular. Este método servirá para darle brillo a la melena, combatir la resequedad y reducir el mal aspecto de las puntas abiertas, en las cuales se puede aplicar directamente en caso de estar extremadamente dañadas.

UÑAS Dar unos suaves masajes con aceite de ricino en las manos o pies ayudará a mantener las cutículas hidratadas, lo que a su vez mejorará el aspecto en general de estas partes del cuerpo, que son tan importantes para causar una buena impresión. Es relevante destacar que, en una publicación previa se dan a conocer los trucos para mantener las uñas hermosas, fuertes y sanas.

PIEL El aceite de ricino es conocido por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, por lo tanto, es un producto natural ideal para combatir picaduras de insecto, irritaciones y erupciones de cutáneas. No obstante, no todas las pieles tienen las mismas características y necesidades, así que lo ideal es consultar con un especialista de la piel antes de someterse a una rutina de skin care.