Corea del Sur busca prohibir el consumo de perros

SEÚL, Corea del Sur-. Los reclamos de los activistas de derechos de los animales generaron que un grupo de legisladores presente en el cuerpo legislativo un proyecto para que sea considerada ilegal la matanza de perros, incluso para su consumo. Por su parte, durante toda la jornada se llevaron a cabo manifestaciones, tanto a favor como en contra de esta práctica.

El viernes 12 de julio y sus dos jornadas subsiguientes son consideradas en Corea del Sur como «los tres idas de carne de perro«. Según una costumbre milenaria, durante la primera de las tres jornadas más calurosas del verano es preferible comer carne de pollo o perro, ya que el consumo de estos animales les brinda la fuerza para sobrellevar el calor.

Por el motivo de esta costumbre, decenas de personas opuestas al consumo de este animal realizaron una protesta en la tarde del viernes 12, cerca de la Asamblea Nacional. Entre las asistentes estuvo la actriz Kim Basinger. «Tenemos que acabar con esta crueldad en el planeta», sentenciaron. Además, prometieron ayudar a «cualquier cosa que sufra».

Los manifestantes vestían de negro en representación al luto y estaban acompañados por réplicas de perros sin vida. “¿Cuántos millones tienen que morir antes para poder acabar con la carne de perro?”, se preguntaban. Por otro lado, cerca de la anterior protesta, un grupo de 20 personas reclamaba su legalización y ofrecía carne hacia aquellos que querían probar.

Según una encuesta indicada por la agencia AP, el 80 % de los surcoreanos manifestó durante el último año que no había comido perros en todo 2018. No obstante, los críticos consideran que avanzar en una medida de este tipo significaría «ceder ante las presiones de occidente», donde se cuestiona la práctica.

El consumo de perro presenta en Corea del Sur un estatus ambiguo. Si bien su carne no está legalizada, tampoco tiene una prohibición expresa, como busca hacer el nuevo proyecto de ley. En este sentido, los números sobre las ventas muestran que los restaurantes dedicados a la venta de este animal han experimentado un decrecimiento, según aduce AP.