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¡Qué regañada! Paola Jara se ve obligada a llamar al orden en su casa

La cantante perdió esta vez la paciencia.

Paola Jara

COLOMBIA. La cantante, Paola Jara, ha podido disfrutar en esta cuarentena de un tiempo de descanso en casa. Gracias a eso, ha podido pasar mucho tiempo con su novio Jessi Uribe, quien suele ir a su casa y ven películas, hacen ejercicio juntos y graban videos como toda una parejita de enamorados. Este tiempo les ha servido para conocerse mejor, superar los malos sabores del inicio de su relación y descubrir qué es lo que buscan los dos para una vida juntos.

Sin embargo, no sólo es Jessi Uribe quien recibe toda la atención de esta cantante de música popular colombiana, pues en estos días en casa ha aprovechado el tiempo para estar siempre junto a Coffe, su pequeño perrito Pomeranian. Por ello, la cantante suele compartir en sus historias de Instagram muchos videos tiernos en donde aparece con su pequeño.

Las travesuras de Coffe

En los videos publicados el 12 de julio, Paola Jara estaba regañando a Coffe por haber hecho del baño donde no debía. En la publicación, en la que enfoca por completo al perrito, se puede escuchar la voz de la cantante preguntando: «¿Por qué está tan cochino? ¿Por qué no hace chichí y popó en la manda? ¿A usted le parece justo eso? ¿Hacer popó en todos los tapetes, en todas las esquinas? ¡Popi! ¿Por qué no hace chichí y popó en la manda?»

Mientras la cámara se acerca más y más a su carita, el perrito mueve sus orejas hacia adelante y hacia atrás mientras el regaño continúa: «¡Tiene una manda muy grande para hacer! ¿Por qué? ¿Ah? ¡Qué pereza los perros así tan cochinos! ¡QUÉ PEREZA! ¡SHH!». Aunque su voz suena muy seria, confesó que le llena de pesar tener que regañarlo, más cuando se le queda viendo con esos ojitos todos tiernos.

Sin embargo, Paola Jara ha llevado a muchos entrenamientos de conducta a Coffe para que haga siempre en donde debe y sea un perrito obediente, por lo que es normal que se moleste cuando el pequeño simplemente hace lo que quiere. Habrá que ver si el perrito reflexiona y decide por fin obedecer a su mamá humana.