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«Son centros de formación…»: China se defiende de críticas de Estados Unidos sobre «explotación»

El país aseguró elogió sus «fuentes de empleo» rechazando las declaraciones de Washington.

China

XINJIANG, (China). – Luego de recibir críticas directas por parte de Estados Unidos en medio de las tensiones y acciones casi diarias entre ambas potencias, este jueves 17 de septiembre China elogió la eficacia de sus «centros de formación profesional» en el mantenimiento de la estabilidad en la región de Xinjiang al noroeste del país. Esto, tras las declaraciones emitidas por Washington donde calificó estos centros como «campos de concentración» destinados a la minoría musulmana.

De acuerdo con AFP, esta inmensa región semidesértica de China, golpeada durante años por atentados atribuidos a la minoría uigur, es gobernada con mano firme para preservar la calma, según las autoridades. Sin embargo, organizaciones humanitarias aseguran que más de un millón de personas están internadas en «campos», a los que el gobierno llama «centros de formación profesional» que ayudan a la población a conseguir un trabajo y alejarse del extremismo religioso.

AFP

En este sentido, China aseguró que su política laboral ha permitido que el desempleo baje y reine la estabilidad ya que, según las autoridades, la región ha formado a más de 1,29 millones de personas y el número de habitantes que trabaja creció en más del 17% en los últimos años. Esta política ha permitido «una mejora constante del nivel de vida en Xinjiang», asegura el texto oficial.

Por su parte, la administración encabezada por Donald Trump anunció esta semana que bloqueará una serie de bienes chinos producidos gracias a los «trabajos forzados» en la región de Xinjiang, incluyendo los fabricados en un centro que calificó de «campo de concentración». La minoría uigur constituye el principal grupo étnico de Xinjiang, una región que tiene fronteras comunes con Afganistán y Pakistán.

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AFP

Los países occidentales y numerosas organizaciones internacionales, acusan a Pekín de perpetrar una persecución a gran escala contra los uigures. En septiembre, el gigante sueco de la moda H&M anunció que ponía punto final a su relación laboral con un productor de hilo chino debido a acusaciones de «trabajo forzado» que involucran a la minoría uigur en Xinjiang.