Taxistas mexicanos protestan contra Uber y Cabify

Conductores exigen que sean retirados “de plano” estas Apps porque desmejoran el rendimiento de sus trabajos.

MÉXICO, Ciudad de México.- Este lunes los taxistas de la capital mexicana y también del estado de México invadieron la explanada del zócalo con sus automóviles como una medida de protesta contra los servicios de aplicaciones digitales. Los conductores exigen así que sean retirados “de plano” estas Apps porque desmejora el rendimiento e ingresos económicos de sus respectivos trabajos.

Los taxistas bloquearon algunas vías y paralizaron el tránsito vehicular del centro de la Ciudad de México. La cantidad de taxis llenó las calles de los colores rosa y blanco, que caracterizan estos automóviles y que inundaron la Plaza de La Constitución. La protesta busca apartar del camino a las aplicaciones móviles para ubicar transporte como Uber y Cabify.  

Tal y como lo habían anunciado, antes de congregar todos sus vehículos en el Zócalo de la Ciudad de México, los manifestantes condujeron en caravana cientos de taxis por las principales avenidas del centro de la ciudad, hasta abarrotar la plaza principal y ocupar, incluso, las vías de transporte que la rodean. Entre sus argumentos, dicen que es “una competencia desleal” pues, a diferencia de las aplicaciones, ellos deben “pagar muchos servicios al sistema de Hacienda”.

En este sentido, manifiestan que desde la puesta en vigencia de estos servicios móviles –aproximadamente cinco años atrás–, ha caído el 60 % de la demanda de su trabajo y sus ingresos. Los transportistas también alegan que los demás conductores “no tienen regulaciones tan estrictas y no deben pagar concesión”. Por su parte, varios servidores tradicionales afirman que, en consideración con los impuestos que pagan y la poca demanda, sus ingresos se han visto afectados.

Desde otra perspectiva, los usuarios y residentes de la capital mexicana aseguran que las estas formas móviles ofrecen un mejor servicio que los demás taxis tradicionales pues toman en cuenta factores como seguridad, confianza y limpieza, además de los precios competitivos. No obstante, otros conductores de autobuses y microbuses, como muestra de solidaridad, se unieron a la manifestación frente al Palacio de Gobierno.

La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, aseveró que “el diálogo está abierto” entre su administración y el sector transporte. Asimismo, apuntó que algunas de las exigencias de los manifestantes son legítimas pero otras no, según reportó el periódico El Universal de México.  

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