Así padece México la huelga en General Motors

La medida de fuerza en la compañía estadounidense está próxima a cumplir un mes.
<a href="https://elintranews.com/america/2019/10/12/asi-padece-mexico-la-huelga-en-general-motors/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-10-12T10:25:59-03:00">octubre 12, 2019</time></a>

MÉXICO, Ciudad de México-. La histórica huelga de los empleados de General Motors en Estados Unidos ha comenzado a causar estragos en el vecino México. Dependientes de las partes que provienen desde territorio estadounidense, muchas plantas mexicanas se encuentran en un “paro técnico”, lo que ha repercutido en despidos, suspensiones o daños en la economía local.

“Cuando se para General Motors, se paraliza todo. Es la principal fuente de ingreso de la ciudad”, describió a la agencia Reuters Francisco Vázquez, ciudadano de Silao, en el centro del país. Esta localidad es un ejemplo de la transformación en la industria mexicana, ya que tan solo en 25 años otras firmas como Volkswagen, Continental y Pirelli abrieron plantas.

Sin embargo, esa realidad tiene la contracara que muestra ahora. Ante un conflicto meramente estadounidense, la afectación es total por la dependencia que existe por la importación de insumos. Como informó El Intransigente América, en la sede de General Motors en Silao, la firma suspendió a su personal y les recortó el salario un 45 % por la falta de trabajo.

Los números ayudan a describir la realidad. Según cifras de mediados de este año, la industria automotriz implica más del 30 % del ingreso por exportaciones totales de México. Además, más de tres cuartas partes de este se envía a Estados Unidos, por lo que este reclamo encabezado por “United Automobile Workers” contra los directivos de General Motors lo daña irremediablemente.

Este panorama se percibe en otros sectores del territorio mexicano. Los “paros técnicos” ante la falta de insumos que impiden la producción son una realidad en otras plantas de la compañía, como la de Coahuila o San Luis de Potosí. Los directivos en México son optimistas con que se dará una pronta resolución al conflicto, pero los expertos ya analizan la desaceleración que ha provocado en la economía.