Gobierno de Añez asegura que Maduro financió protestas en Bolivia

Un funcionario de la presidenta interina sostuvo que hay "una corriente" liderada por el venezolanos para desestabilizar a los gobiernos.
<a href="https://elintranews.com/america/2019/12/03/gobierno-de-anez-asegura-que-maduro-financio-protestas-en-bolivia/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-12-03T14:26:50-03:00">diciembre 3, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-12-03T14:26:51-03:00">diciembre 3, 2019</time></a>

BOLIVIA, La Paz-. El gobierno interino de Bolivia, liderado por la presidenta Jeanine Añez, realizó una acusación sobre Nicolás Maduro. El ministro de Gobierno boliviano, Arturo Murillo aseguró este lunes 2 de diciembre que el mandatario de Venezuela “financió” las protestas que se dieron en las últimas semanas en el país sudamericano.

Según señaló el funcionario, la Policía boliviana culminó una investigación en la que concluyó que “existe una corriente liderada por Nicolás Maduro que busca desestabilizar gobiernos establecidos en América”. Desde el comienzo de la administración de transición en Bolivia, Añez ha ido rompiendo la alianza que su predecesor Evo Morales tenía con el chavismo.

En tanto, el ministro Murillo sostuvo que existe un vínculo entre el exguerrillero de las FARC colombianas Facundo Morales con Raúl García Linera, hermano del exvicepresidente Álvaro. Al respecto, comentó que Molares, que dentro de la guerrilla era llamado “Camilo”, ingresó a Bolivia proveniente desde Chile, para luego permanecer dos meses en Venezuela.

Respecto a Maduro, el funcionario boliviano no dudó en asegurar que el líder chavista “ha financiado el terror que hemos visto en Colombia, Chile, Perú y que hemos tenido en nuestro país”. Por ello, prometió convocar a representantes de esos países para acercarles la información recogida tras la investigación policial. Recientemente, la presidenta interina había también acusado a Evo Morales de algo similar.

Como informó El Intransigente América, Jeanine Añez denunció que el exmandatario “conduce grupos subversivos armados, compuestos por ciudadanos bolivianos y otros extranjeros”. El objetivo de este grupo, de acuerdo a la jefa de Estado interina, es interrumpir la distribución de hidrocarburos en Bolivia, principal fuente de financiamiento del país.