Puertorriqueños se niegan a abandonar refugios tras sismo

El presidente de Estados Unidos Donald Trump se vio obligado a declarar estado de emergencia para la región y fueron instalados albergues para cientos de personas que fueron desalojadas de sus hogares.
<a href="https://elintranews.com/america/2020/01/10/puertorriquenos-se-niegan-a-abandonar-refugios-tras-sismo/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-01-10T14:34:46-03:00">enero 10, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-01-10T14:34:47-03:00">enero 10, 2020</time></a>

Guayanilla, Puerto Rico.- Luego del terremoto de magnitud 6,4 que sacudió la isla de Puerto Rico y dejó como saldo un muerto, nueve heridos, así como daños parciales o totales a cientos de viviendas, escuelas y negocios en el suroeste de la isla; muchos puertorriqueños temen volver a sus hogares por la inestabilidad de las infraestructura.

Tras el temblor, el presidente de Estados Unidos Donald Trump se vio obligado a declarar estado de emergencia para la región y fueron instalados albergues para cientos de personas que fueron desalojadas de sus hogares. Tal es el cazo de la zona de Guayanilla, donde 300 personas no pueden o no quieren regresar a sus casas.

El alcalde de la ciudad Nelson Torres, informó que dos puentes están agrietados y cinco de las siete escuelas que reciben a unos dos mil 500 alumnos han sufrido daños graves. Además, señaló que 51 viviendas se han derrumbado y otras 19 están inhabitables. “Aquí hay un problema”, dijo. “La gente no quiere regresar a sus casas”, apuntó.

Durante la última réplica de magnitud 4,4, funcionarios municipales de Guayanilla informaron que el temblor provocó el derrumbe parcial de una vivienda, donde los socorristas rescataron a una mujer que luego murió de un ataque cardíaco.

Temor

Funcionarios del gobierno intentan serenar y distraer a la gente al convertir algunos refugios en barrios improvisados. En el estadio de béisbol de Guayanilla, el más grande de la ciudad, voluntarios presentan películas y hacen actividades recreativas, mientras sigue llegando gente.

Entre los afectados se encontraba Lydia Ramos, de 74 años, quien aseguró que junto a su familia se sentía en peligro dentro de su vivienda. “Mi casa está moviéndose de lado a lado… A uno le da miedo hasta bañarse… Estoy loca por salir”. Ramos pasó la noche sobre un catre militar verde.

Desde el sismo que se registró el pasado martes, cientos de miles de puertorriqueños carecen de electricidad y agua corriente, y miles permanecen en refugios o en las aceras de las calles. Mientras que la subsiguiente actividad sísmica ha demorado las tareas de rescate, acrecentado el número de personas que se encuentran en los albergues instalados por el gobierno.