Una pareja halla a su perra perdida luego de 57 días

"Katie" estaba deshidratada y había perdido cinco kilos al ser encontrada.
<a href="https://elintranews.com/animals/2019/09/24/una-pareja-halla-a-su-perra-perdida-luego-de-57-dias/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-09-24T12:23:12-03:00">septiembre 24, 2019</time></a>

ESTADOS UNIDOS, Montana-. Una pareja estadounidense culminó el pasado 15 de septiembre una odisea que duró 57 días. Carole y Verne King, un matrimonio residente en el estado de Washington, halló a su perra “Katie” luego de que el animal se encuentre desaparecido durante casi dos meses, durante los que sus amos nunca detuvieron su búsqueda.

La perra, de raza border collie y de 7 años de edad, se había perdido en el momento en que la pareja estaba de vacaciones en la zona del parque nacional de los Glaciares de Montana. El matrimonio King estaba residiendo en un hotel en la localidad campesina de Kalispell, donde se había quedado “Katie” mientras su dueños realizaban el paseo.

Cuando ellos regresaron, el canino no estaba. A partir de ese momento, la pareja comenzó la búsqueda de la mascota, aunque carecían de alguna referencia más allá de la palabra de los empleados del hotel, que habían visto a la perra salir. La presencia de enormes bosques en la zona no ayudó a los King, debido a los frondosos árboles que la cirncundaban.

La pareja nunca dejó de buscar a “Katie”. Incluso, Carola abandonó momentáneamente su trabajo. “Mi única preocupación era si mi perra tenía frío o había podido comer”, reconoció luego la mujer a The New York Times. Ante las primeras dificultades para hallar al animal, el matrimonio fue por más y decidió equiparse con mayor tecnología, como gafas de visión nocturna, que graban cuando perciben movimiento.

El final feliz llegó el 15 de septiembre, cuando los King recibieron una llamada de una familia que decía haber visto a la perra en el patio trasero de su casa. Pese a que cuando arribaron “Katie” no estaba, finalmente la encontraron en un bosque cercano. “Estaba llorando, deshidratada y con cinco kilos menos”, recuerda Carola, luego de pasar su odisea.