El líder de la secta de Corea del Sur pide perdón por el inicio de los contagios

Los casos de coronavirus en el país asiático comenzaron a propagarse en la llamada Iglesia de Shincheonji

COREA DEL SUR, Seúl-. En una inédita conferencia de prensa, el líder de la secta religiosa en la que se dieron los primeros contagios de coronavirus en Corea del Sur, pidió perdón por ello. Lee Man-hee, de 88 años, se postró y arrodilló en un gesto de arrepentimiento. El gobierno municipal de Seúl, sin embargo, mantiene su acusación contra él de no haber cooperado lo suficiente.

“No fue intencionado”

“No fue intencionado, pero numerosas personas fueron contagiadas”, reconoció Man-hee desde la ciudad de Gapyeong. En total, más de 730 de los casos diagnosticados en Corea del Sur pertenecen a miembros de la llamada Iglesia de Jesús Shincheonji. “Hemos puesto en práctica todos nuestros esfuerzos, pero hemos sido incapaces de evitarlo. Pido perdón a la población”, agregó el religioso.

Conmovido, Man-hee se mostró con un barbijo en su boca. El pedido de perdón, que fue acompañado por el gesto de poner su frente contra el suelo, tiene pocos precedentes en una figura como el líder de la Iglesia de Shincheonji. En ella, este surcoreano es venerado como el “pastor prometido”, y sus fieles consideran que él conducirá al paraíso a 144.000 personas durante el día del juicio final.  

Las rígidas reglas de la secta

Sin embargo, las reglas rígidas de la secta fueron claves para que se dispare en un comienzo el COVID-19, según los expertos. Sus seguidores deben colocarse de rodillas a 10 centímetros de la otra persona, tienen que tomarse las manos y se les prohibe colocarse barbijos. Además, su credo considera a los enfermos como “pecadores”. Se estima que 260 mil personas integran la Iglesia de Shincheonji.

Man-hee y otros dirigentes de la secta fueron denunciados por el Ayuntamiento de Seúl. Las autoridades consideran que no realizaron la cooperación suficiente, ya que mantuvieron una larga negativa a prestar los nombres de los infectados de coronavirus. El religioso, por el contrario, consideró que se estaba haciendo “todo lo posible por cooperar para evitar una propagación aún mayor.

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