El enojo de Mateo Messi con su papá

ESPAÑA, Barcelona.- Mateo Messi, segundo hijo del astro del fútbol mundial Lionel Messi, ha sido foco en todos los medios del mundo, luego que su papá contará una graciosa anécdota de las vivencias familiares en Barcelona. A partir de ese momento las transmisiones de los partidos de fútbol en dónde está presente el futbolista argentino, han destinado una cámara para registrar los movimientos del pequeño.

La anécdota que contó ‘El Pulga’ fue que Mateo, para molestar a su hermano mayor, Thiago, celebra los goles del Real Madrid, debido a que, el primer hijo de Messi es muy fanático del Barcelona y sufre como suya cada derrota del cuadro catalán. El cómico evento fue relatado por el futbolista en un programa de su país llamado Fox Sports Radio y lo hizo justo antes de partir a Brasil, para disputar la Copa América.

Tanta fue la exposición del niño en los medios que se lo hizo saber a su papá: «Mateo se me enojó por lo que dije, dice que él no era de otro equipo, que es del Barcelona. Incluso la otra vez , en la jugada que decían lo del Betis, que había gritado el gol del Betis, fue mentira», dijo el capitán blaugrana, según reseñó Marca. El grito de gol al que hace referencia el futbolista fue una jugada en la que el Barcelona pegó una pelota en un costado de la red y el niño pensó que el equipo donde juega su papá había anotado.

«Ese grito que se vio en el video contra el Betis, fue una jugada nuestra que pegó en la parte trasera de la red y él creyó que había sido gol y lo gritó. Después cuando veía ese vídeo también se quejaba y me decía que el no era hincha del Betis, que es del Barça. Un poco se me enojó por lo que había dicho», expresó el diez argentino, en una entrevista exclusiva del diario catalán Sport.

Hace apenas un día, el segundo de los Messi-Rocuzzo cumplió 4 años y de a poco su papá lo empieza a incluir al mundo del fútbol, al igual que a su hermano mayor. Comienza a ir a las canchas y en los partidos que Lionel no juega, se sienta en la tribuna y disfrutan de los 90 minutos. «Empieza a entender cada vez más cuando perdemos, qué es perder y lo que significa para mí o para el equipo», finalizó el jugador culé.