Marina de EEUU cuenta con un nuevo misil en el océano Pacífico

ESTADOS UNIDOS, Washington.- Puede viajar más de 100 millas náuticas, detectar pasivamente a un enemigo a través de imágenes almacenadas en el cerebro de su computadora y atacar a un objetivo con tanta precisión que un operador puede decirle que apunte a un punto específico de un barco: la sala de máquinas o el puente, por ejemplo. Y se dirige a China.

El buque de combate litoral (LCS, por sus siglas en inglés) de la Armada de Estados Unidos, Gabrielle Giffords, zarpó el martes 10 de septiembre desde San Diego, California, con el nuevo misil de ataque naval del servicio, transformando el LCS en una amenaza legítima para los buques de guerra chinos a distancias significativas.

El misil de ataque naval es un misil de crucero que roza el mar y es difícil de detectar en el radar. Puede maniobrar para evitar las defensas enemigas, según Raytheon, el principal contratista estadounidense para el arma. Está a bordo del Gabrielle Giffords, con un avión no tripulado MQ-8B Fire Scout, que se utiliza para buscar objetivos.

Las armas aumentarán la letalidad de la marina, según el comandante John Fage, portavoz de la 3ª flota de la Armada de Estados Unidos que confirmó su despliegue. «El Pentágono está construyendo una fuerza militar que pueda operar de manera más sostenible y tenga una mejor oportunidad de combate”.

Gabrielle Giffords es el segundo LCS que zarpa hacia el océano Pácífico en este año. El LCS Montgomery también zarpó desde San Diego el pasado mes de junio, después de un lapso de 19 meses en los que la Marina reelaboraba la forma en la que entrena a las tripulaciones para los barcos.