Aplican pena de muerte a asesino de una abuela de 61 años

ESTADOS UNIDOS, Texas.- Un recluso condenado a muerte en Texas fue ejecutado el martes 10 de septiembre, por asesinar una abuela de 61 años en su casa del norte de Texas hace casi una década, durante una serie de crímenes de ocho días que incluyeron robos y otro asesinato. Mark Anthony Soliz, de 37 años, recibió una inyección letal en la penitenciaría estatal en Huntsville.

Soliz, de 37 años, hizo una declaración final en la que se disculpó por el daño que causó a la familia de su víctima. «Quería disculparme por el dolor que les causé. Estuve considerando cambiar mi vida. Me tomó 27 años hacerlo», dijo Soliz. «Hombre, quiero disculparme, no sé si mi fallecimiento les traerá consuelo por el dolor y el sufrimiento que les causé. Estoy en paz».

Soliz fue declarado muerto el martes 10 de septiembre a las 6:32 p.m., 13 minutos después de que se le administrara una dosis letal de pentobarbitol en la Penitenciaría Estatal de Texas en Huntsville, también conocida como la «Unidad de los muros». Su víctima tenía por nombre Nancy Weatherly.

En su juicio de 2012, los fiscales dijeron que Soliz y otro hombre, José Ramos, cometieron 13 delitos en el transcurso de ocho días en junio de 2010. Le dispararon fatalmente a Rubén Martínez, un repartidor, el 29 de junio de 2010, y condujeron a la casa de Weatherly en un coche robado, según confesaron durante el juicio.

La ejecución de Soliz fue la decimoquinta que se aplica a un recluso este año en Estados Unidos. Esta fue la sexta ejecución en Texas y la segunda en tantas semanas en el estado. Otras nueve ejecuciones más están programadas para este año en Texas, el estado más activo con pena capital en el país.