"Está devastada": la drástica decisión de la esposa del policía que detuvo a George Floyd

Kellie Chauvin, pareja de Dereck Chauvin, expresó condolencias a la familia del afroamericano.

MINNESOTA, (Estados Unidos).- Kellie Chauvin, esposa del ahora expolicía Derek Chauvin, señalado de presionar su rodilla sobre el cuello del afroamericano George Floyd, ha reaccionado al caso que ha conmocionado al mundo. La mujer, que ha mantenido conversación con la familia de la víctima, aseguró estar devastada. Asimismo sus abogados confirmaron el inicio del proceso de divorcio de Chauvin.

Su defensor legal aseguró además que Kellie Chauvin transmitió sus condolencias a la familia del afroamericano. También “expresó su simpatía a sus allegados y a todos los que están de duelo”, dijo a la prensa local. La pareja estuvo casada por al menos diez años pero no tienen hijos en común. La mujer nacida en Laos, sin embargo, tiene hijos de una relación anterior, para los cuales pidió privacidad y seguridad “en este momento tan difícil”.

Las primeras versiones señalan que Kellie Chauvin, nacida en 1974, debió huir con su familia de su tierra natal para luego vivir en un campo de refugiados en Tailandia. Esto fue antes de emigrar a Estados Unidos. A los 18 años se casó y tuvo dos hijos, aunque luego se divorció por supuestos abusos y se mudó al estado de Minnesota. Tras retomar sus estudios obtuvo un título en radiología. Luego trabajó en el Centro Médico del condado de Hennepin, donde habría conocido a quien se convertiría en su esposo, el oficial Derek Chauvin.

¿Un dato crucial?

El caso de George Floyd podría tomar otro rumbo a medida que se revelan datos cruciales. Recientemente se conoció que el afroamericano no era del todo desconocido por el oficial que lo detuvo hace ya seis días en la Avenida Chicago con la calle 38, en Minneapolis. Ambos habrían trabajado en la seguridad del  club El Nuevo Rodeo. La expropietaria del local latino indicó que el entonces policía trabajaba fuera del lugar y Floyd estaba encargado de la seguridad dentro del club.

Las violentas protestas llegaron hasta el sitio, que fue encendido en llamas en medio de la furia de quienes reclamaban contra el racismo. El bar, aledaño a un sitio de cambio de cheques, quedó entre cenizas. Restos de piedras y paredes con grafitis son las evidencias del repudio que ha causado el asesinato de Floyd en la sociedad estadounidense.

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